Este es probablemente el riesgo peor entendido de vender en Amazon. No aparece en los cursos, no lo cuentan las agencias y la mayoría de vendedores no sabe que existe hasta que ya le ha pasado.
Va así. Contratas a alguien para que te gestione la cuenta. Te piden tu usuario y tu contraseña de Seller Central, con toda naturalidad, porque es como lo hacen siempre. Se los das, porque parece lo normal y porque necesitas que puedan trabajar.
Meses después recibes un correo de Amazon diciendo que tu cuenta ha sido desactivada porque está vinculada a otra cuenta que tiene prohibido vender. Una cuenta que no conoces, de alguien que no sabías que existía.
Qué dice la política y por qué importa tanto
La norma de Amazon es una cuenta de vendedor por vendedor, salvo que autorice una excepción por necesidad comercial legítima. Cuando detecta que varias cuentas pertenecen a la misma persona o son operadas por ella, las trata como relacionadas.
Y aquí está lo que convierte un problema en una cadena: si una de esas cuentas incumple, Amazon puede desactivar todas las vinculadas. No solo la que hizo algo mal.
Peor todavía es cómo se sale. Para reactivar una cuenta relacionada hay que resolver primero la infracción de la cuenta de origen. Es decir: tu tienda depende de que se arregle el problema de un tercero sobre el que no tienes ningún control, al que no puedes llamar y cuya documentación no tienes.
Y abrir una cuenta nueva para esquivarlo es la peor idea posible: es exactamente el comportamiento que Amazon busca, y desactiva automáticamente las relacionadas.
Cómo vincula Amazon dos cuentas
No hay una lista oficial, pero las señales son razonablemente conocidas:
- El acceso. Desde qué dispositivo y qué conexión se entra a la cuenta. Si una misma oficina abre sesión en varias cuentas con las credenciales de cada titular, el patrón es evidente.
- Los datos bancarios. Dónde se cobra y desde dónde se paga.
- Las direcciones. La fiscal, la de devoluciones y la del remitente.
- Los datos de empresa. Representante, domicilio social, agente registrado. Varias sociedades constituidas con el mismo agente y la misma dirección son un vínculo claro.
- Los productos y proveedores. Mismos artículos, mismas facturas de compra, mismo fabricante.
De todas, la del acceso es la que más se subestima, porque es la única que el vendedor entrega voluntariamente pensando que es lo normal.
Lo que Amazon acaba preguntando
Cuando detecta que un tercero opera la cuenta, la conversación deja de ser sobre documentos y pasa a ser sobre control. Amazon suele pedir:
- Comprobantes de pago por los servicios recibidos.
- El contrato con ese tercero, o el documento que acredite su terminación.
- Una explicación de qué servicios prestaba exactamente.
- Pruebas de que ya no actúa en nombre del vendedor.
Y en algunos casos recomienda directamente terminar la relación con ese proveedor externo.
Detrás de todas esas preguntas hay una sola: ¿quién controla de verdad este negocio? Si la respuesta que se deduce es "un tercero al que le he dado mis llaves", el problema no se arregla mandando más papeles.
La entrevista de verificación
Hay un segundo acto que aparece casi siempre y que pilla a mucha gente desprevenida: Amazon convoca al titular a una videollamada de verificación.
No es un trámite. Preguntan por el negocio, por los proveedores, por la estructura de la empresa, por cómo funciona la operación. Y quien se ha limitado a poner el dinero mientras otro llevaba la tienda no sabe responder, porque efectivamente no lo sabe.
Se falla por cosas muy concretas: no conocer al fabricante, no saber explicar la sociedad, depender del gestor para cualquier dato, o barrera de idioma. Cuando eso pasa, Amazon concluye que el titular no controla su cuenta, y con eso confirma justo lo que sospechaba.
Ten claros los datos de tu fabricante, tus facturas de compra, la estructura de tu empresa y quién hace qué. Responde con la verdad, aunque la verdad sea que trabajas con una agencia: eso no es un problema si la relación está bien montada.
Lo que sí es un problema es no saber contestar.
Cómo se hace bien
La solución existe, es gratuita y lleva años en Seller Central: Permisos de usuario, dentro de Configuración.
Desde ahí invitas a tu agencia con su propio correo y su propia cuenta, y le das solo los permisos que necesite. Cada persona entra con su identidad. Amazon sabe que hay un proveedor de servicios autorizado trabajando en tu cuenta, que es una situación normal y aceptada, en lugar de deducir que el mismo operador maneja varias tiendas.
La diferencia entre las dos formas de trabajar no se nota en el día a día. Se nota el día que Amazon revisa.
Las preguntas que deberías hacerle a quien te lleva la cuenta
- ¿Vas a entrar con mi contraseña o me vas a pedir acceso de usuario? Si la respuesta es la contraseña, ya sabes lo que estás asumiendo.
- ¿Cuántas cuentas gestionáis y cómo accedéis a ellas? No hace falta que te den nombres. Sí que te expliquen el método.
- ¿Alguna cuenta vuestra ha sido desactivada por cuentas relacionadas? La respuesta importa menos que la reacción.
- ¿Quién figura como titular y quién controla los datos bancarios? Deberías ser tú en ambos casos, sin discusión.
- Si mañana dejamos de trabajar juntos, ¿qué pasa con los accesos? Con permisos de usuario, los revocas tú en diez segundos. Con tu contraseña compartida, dependes de que la olviden.
Si ya te ha pasado
Lo primero es entender qué te están diciendo exactamente. No es lo mismo una desactivación por documentación incompleta que un mensaje que menciona una cuenta vinculada: la segunda no se resuelve mandando papeles de tu cuenta, porque el problema está en otra.
Segundo, corta la vía de vinculación antes de apelar. Cambia la contraseña, revisa quién tiene acceso, revoca lo que no reconozcas y activa la verificación en dos pasos. Apelar mientras el vínculo sigue abierto rara vez lleva a ningún sitio.
Tercero, prepara la documentación que acredita que el negocio es tuyo: constitución de la sociedad, identificación fiscal, cuenta bancaria a tu nombre, facturas de compra a tus proveedores, un recibo de suministro reciente con tu nombre y dirección.
Y cuarto, ten paciencia con los plazos y cuenta con el coste. Mientras la cuenta está desactivada el inventario sigue en los almacenes de Amazon y el almacenaje se sigue cobrando. Es un gasto que corre desde el primer día y que mucha gente descubre tarde.
El resumen
Compartir tu contraseña de Seller Central no es una cuestión de confianza en quien te lleva la cuenta. Es una cuestión de a cuántas cuentas más está entrando esa misma persona desde ese mismo sitio, y de qué hará la peor de todas ellas.
Existe una forma correcta de dar acceso, es gratis y tarda un minuto. Si tu agencia no te la ha ofrecido, la pregunta ya no es si sabe hacerlo bien.